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sábado, 28 de enero de 2012

Ingeniero de sitio con armadura


Para el trabajo de sitio bajo fuego enemigo, en la excavación de minas y "paralelos", los ingenieros pueden equiparse con pesadas armaduras a prueba de balas, más apropiadas del siglo XVII que de principio del XIX. Esta armadura se compone de un casco con cuello de protección y las aletas articuladas hasta las mejillas, un pectoral y una placa posterior. Generalmente, el uniforme se componía de chaqueta de cola corta y manga larga. Esta prenda era azul con puños, probablemente, negros y ribetes rojos ya abotonada al pecho con diez botones.
Aunque nunca hubo más de 10.000 ingenieros en total, su profesionalidad causó gran impacto. Responsables de todas las obras de sitio y fortificaciones, no eran empleados de forma sistemática. Después de 1.809 cada Cuerpo tenía un batallón de sapeurs y una compañía de minadores, equipados con 35 carros que contenían 1.700 zapapicos, 170 picos de minadores, 1.700 palas, 680 hachas de tala, y una cantidad proporcionada de herramientas de mano y pertrechos de demolición. La calidad de su equipo era tan buena que en la Guerra de la Independencia los ingenieros británicos preferían usar herramientas capturadas a los franceses en lugar de las suyas.

sábado, 31 de diciembre de 2011

El uniforme de D. Pedro Velarde

Capitán de la Secretaría del Estado Mayor del Real Cuerpo de Artillería

A la hora de empezar a pintar la figura, suelo recopilar imágenes que me puedan aportar datos sobre los colores a usar en el uniforme. En esta ocasión, tras ver y recopilar imágenes de Pedro Velarde, he podido comprobar que teníamos dos opciones.
Extrayendo de forma literal del libro “Uniformes Militares Espanoles (1.808-1.814)” de  Jose María Bueno, editado en 1.982,  rescatamos: “Esta figura es una reconstrucción con base en las descripciones de los Estados Militares de 1.808 y en una casaca, perteneciente al heroico capitán don Pedro Velarde, que se guarda en el Museo del Ejército de Madrid.

Es interesante hacer notar que el cuello es vuelto y que tiene, además de la bomba, un bordado al borde; la cartera es  “a la walona” con 4 botones.”
La casaca, de cuello y solapas moradas de terciopelo, es la utilizada por el Estado Mayor de Artillería de gala. En esta, comparten colores con Ingenieros, pero mientras que Ingenieros cuenta con el torreón, en el caso de Artillería aparece
la bomba. 

Para diario la casaca perdía ese color morado en cuello
y solapas
para ser verde por completo, como se puede observar en otras figuras o incluso en la casaca que se expone en el Museo del Ejército de Toledo.
Además, los oficiales podían vestir chaleco y calzón blancos, siempre que no estuvieran de servicio.
Al final me he decido por la propuesta que se hacía desde la propia figura, simplemente por gusto.





sábado, 29 de enero de 2011

Los franceses y sus aliados en España 1.808-1.814

Otro libro del Maestro Jose María Bueno y editado por Falcata Ediciones. Curioso libro por lo especial de la uniformidad francesa en tierras peninsulares y curioso también por la correalización de Bueno y Henry Achard. El que esta edición sea en inglés y español da también un punto especial al libro. Además da una idea de la participación de otras naciones en aquella guerra en la que sin ser llamada mundial acogía a personas de tan diversas nacionalidades como alguna otra posterior. Recoge también láminas de tropas que conformados por españoles dieron apoyo al ejército napoleónico.
Es un clásico para todos aquellos aficionados a la uniformalogía de esta época y referencia, como otros tantos para quienes nos gusta la miniatura que reproduce aquellos soldados enfrentados en aquellos años.
Esta edición de “Los Franceses y sus Aliados” está impresa en Madrid en el año 1.996.

jueves, 6 de enero de 2011

Batalla de Bailén. El Águila Derrotada.

Los números 21 y 22 de la colección "Guerreros y Batallas" recogen en dos tomos la Batalla de Bailén. Editado por Almena en Madrid en el 2.005 y titulado: " Bailén 1.808. El Águila Derrotada". El autor de texto e ilustraciones es el ya conocido por todos Francisco Vela. Como en casos anteriores bien ilustrado con uniformidad de los dos ejércitos que participaron en la contienda y a sabiendas de lo famoso de la primera batalla en al que los franceses son derrotados en campo abierto, recorre acontecimientos y anteriores y posteriores al encuentro en Bailén a través de los personajes, la propia batalla y las consecuencias para ambos bandos. También cuenta con dos croquis: de la batalla de Bailén y de la acción de Menjíbar, que sitúan bastate bien los dos momentos. 
Es un relato en el que no se enaltece mediante leyenda la batalla ni la acción de los contendientes, con lo que se intenta ajustar a hechos certeros, consiguiendo trasladar una imagen del momento, los personajes y sus circunstancias.
Un libro interesante de tener para todos aquellos interesados tanto en al época como en la reproducción de la batalla en dioramas o incluso trasladarla a wargames.
 

lunes, 13 de diciembre de 2010

Garrochero / Garrochista 1808

Es variada la  información que podemos encontrar sobre los famosos Garrochistas de Bailén o Lanceros de Xerez. Recojo varios textos interesantes sobre el tema.

Los Garrochistas de Bailén - Lanceros de Xerez. 1.808



Esta es la denominación oficial de los famosos piqueros o garrochistas de Bailén; formaron en la 3ª División, la del general D. Manuel de la Peña, en número de 400 jinetes. 
Se trataba de antiguos pastores de ganado andaluces que eran expertos con la garrocha (Lanza) y como jinetes, el general Manuel de la peña tuvo a bien incluir a estos pastores como combatientes contra los invasores Franceses. Muchas son las heroicidades de estos andaluces durante la resistencia.



En la obra "Los Garrochistas en Bailén" de D. Manuel Gómez Imaz, describe así el típico traje de estos bravos andaluces:
"El vestido de los jinetes era muy original, airoso y galán; el sombrero, de los llamados franciscanos, de anchas alas rodeado de cordón o cinta prendida de gruesa moña, la chupa de estesado con hombreras y caireles, chaleco medio abierto de cuello en pie, dejando ver el de la camisa con pañuelo de color anudado, faja, calzonas ajustadas hasta debajo de las rodillas, con ancha franja al lado y botones de muletilla en los que se veía el busto del rey con la leyenda "Viva Fernando VII"; botín abierto y bajo que dejaba ver entre éste y el ajuste del pantalón la medía azul o blanca, y el pañuelo de color rojo en la cabeza, atado en la nuca, cuyos picos caían por debajo del sombrero sobre la espalda, dejando ver la larga coleta envuelta en redecilla de estambre; las armas: cuchillo de monte en la faja, y larga garrocha, en muchas de ellas trocada la puya por hoja de lanza".

“Garrochistas de Bailén”

Aquel regimiento de lanceros voluntarios que el 16 de julio en la toma de Mengíbar y al mando del capitán José Cheriff lucharon de forma valiente y temeraria sufriendo importantes bajas entre ellas su capitán, tres días después en Bailén serían la fuerza de choque frente a la primera línea francesa.

Los historiadores no coinciden en el número de jinetes que componían esta fuerza, las cuales según fuentes, pueden oscilar entre los 250 y 450 efectivos, de ellos casi un centenar provenían de Utrera. Nosotros nos inclinamos por una cifra cercana a la segunda, ya que la 4ª División del general Manuel de la Peña, en la que estaban encuadrados nuestros garrochistas, contaba en total con sólo 540 jinetes, y éstos en su mayoría eran los lanceros a los que nos referimos.

En el archivo municipal de Jerez, según refiere el que fuera su responsable Adolfo Rodríguez del Rivero en un artículo de los años cuarenta del pasado siglo, aparecen los nombres de muchos de los que se ofrecen voluntarios para esta unidad. En el mismo nos dice: “Antonio Martín, presenta a su hijo Juan Martín con su caballo y garrocha de torear. Ignacio Arromando y su hijo Juan acompañado de otros cinco caballeros con caballos y garrochas. Gonzalo Roca y su sobrino Manuel con caballo y garrocha. Domingo Sestelo, tres hombres sostenidos por él con caballos y garrochas. Bartolomé Angulo, a su hijo y cinco hombres más con caballos y garrochas así como todo su caudal. Francisco Orbaneja, dos criados a caballo con garrochas”. Y así una lista de más de un centenar de hombres con sus caballos y garrochas que al parecer fueron muchos más, todos procedentes del término municipal jerezano.
El uniforme de estos garrochistas era original y típico: pañuelo de color rojo en la cabeza atado a la nuca cuyos picos caían sobre la espalda dejando ver una coleta envuelta por redecilla negra, sombrero calañés con moña, chaquetilla corta con hombreras y caireles, chaleco medio abierto por el que asomaba un pañuelo atado al cuello, faja negra o roja, calzones ajustados hasta la rodilla y botín abierto que dejaba ver medias azules o blancas. Sus armas: un cuchillo de monte en la faja y una larga garrocha de las de picar toros a las que muchas se les había cambiado la puya por punta de lanza.
Enrolados en la división que mandaba el general Manuel de la Peña, eran magníficos jinetes que podían maniobrar muy fácilmente entre los olivares, y así de forma temible cargaron a todo galope con una formación en cuña que diezmó a la vanguardia enemiga, rompiéndola y adentrándose hasta el grueso del ejército atravesando los olivares al grito de: ¡¡España Jerez, a por ellos, como a las vacas!!. Tras el tremendo choque, nuestros jinetes se cebaron en perseguir a los franceses, hasta que la superioridad numérica de éstos acabó con el valor de los garrochistas. Ni que decir tiene que la mayoría perecieron, no sobrevivió más de una treintena de ellos. Aquellos audaces lanceros voluntarios de Utrera y Jerez vestidos de paisano asombraron a los oficiales napoleónicos tanto por su bravura e indumentaria como por su armamento: aquellas gruesas y largas garrochas de tres metros de largo nunca antes se habían visto en una batalla. Había nacido una leyenda: “Los Garrochistas de Bailén”.
Después de aquella batalla muchos serían los garrochistas jerezanos que siguieron engrosando la caballería del ejército español, circunstancia ésta que trajo en jaque a los franceses hasta su salida definitiva de suelo patrio. Ello podemos desprender de un bando publicado en febrero de 1810 colgado en las plazas de nuestra ciudad cuando las dichas tropas napoleónicas ocuparon Jerez. Entre otras muchas medidas de represión decía lo siguiente: “Todo individuo que auxilie a los garrochistas será fusilado o ahorcado. El que avise para prenderlos será gratificado con cuatrocientos reales y si el mismo es soldado será ascendido.
En estos tiempos en los que tantos monumentos se han levantado en Jerez, sería de justicia que nuestras autoridades municipales fueran planteándose erigir algo que recordara a las generaciones actuales y venideras la gesta de estos héroes jerezanos que dieron su vida para defender su patria y su gente de la barbarie napoleónica.        
ANTONIO MARISCAL TRUJILLO


Centro de Estudios Históricos Jerezanos

jueves, 9 de diciembre de 2010

Garrochista de Bailén

Deseoso de imágenes que hagan referencia a este período de tiempo al que se dedica el Blog y sin mayor pretensión que la de cubrir esa necesidad, me he atrevido, de nuevo, a realizar "copias" de uno de los maestros: Jose M. Bueno. En el libro de "Andalucía y sus milicias", del mencionado autor, aparece una imagen, que firma en 1.989, de uno de los famosos Garrochistas de Bailén. Participantes en aquella batalla, de todos conocida la importancia para la mala publicidad hacia el invencible ejército de Napoleón, presenta un dibujo en blanco y negro sobre el que me atrevo "copiar" y "colorear".
Ya en próximas entradas os hablaré tanto del libro como de los propios Garochistas o Lanceros de Xerez. Por ahora os dejo otra imagen de las de tan difícil  búsqueda en internet.
Por supuesto acepto todo tipo de críticas.... Todas no, a poder ser constructivas.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Escuadrón de Cazadores de Madrid. Oficial Cuerpo de élite. 1.811


La imagen que expongo en la entrada tiene como referencia, una imagen que aparece en "Uniformes Españoles de la Guerra de Independencia" de Jose María Bueno Carrera. Representa un Oficial del Cuerpo de Élite del Escuadrón de Cazadores de Madrid, 1.811. Según este mismo ejemplar, la unidad fue organizada por Juan Martín "El Empecinado".
Basándonos en "Cazadores a Caballo Españoles en las Guerras Napoleónicas 1.808-1.814" de Francisco Velas Santiago, el uniforme se compone de casaca verde esmeralda con cuello y vueltas amarillas. Botón, trencillaje y escusones blancos. Media bota de cuero. En este caso como cuerpo de élite se cubre con un colbac de piel de oso, adornado con media encarnada y del mismo color el plumero. El sable modelo caballería. El color de la mantilla y de las cartucheras es también verde de con galón de plata.
El dibujo es un intento propio de plasmar una imagen en blanco y negro que siempre había intentado imaginármela a color.

jueves, 21 de octubre de 2010

Sargento, Brigadas de Artillería de Marina, 1.797



La Artillería de Marina contaba con 3.660 plazas distribuidas en 20 brigadas con 4 oficiales en cada una. El Cuerpo cuenta con Escuelas de Teoría y Práctica de Artillería para instrucción de sus componentes en los tres Departamentos; y un maestro principal, con competente número de subalternos distribuidos en ellos.

Un tercio de las brigadas de Artillería de Marina se encontraban en Cádiz. Donde además se encontraba la Real Academia de Artillería Naval.
Inicialmente, el uniforme de la Artillería de Marina era azul con cuello, bocamangas, solapas y chaleco encarnados, botones de latón y galón amarillo en el sombrero. Desde 1.802 utilizaron solapas y vueltas del bocamangas encarnadas con ribetes azules, vueltas encarnadas largas (bastantes más largas que las de la infantería de marina), una bomba con mecha encendida sobre el distintivo del ancla en el cuello, chaleco y bombachos blancos para el verano, azules para el invierno, polainas negras y un bicornio plano con lazo amarillo sobre la escarapela. Había un uniforme de cuartel marrón con cuello, bocamangas y forro encarnado, con un distintivo en el cuello.
También tenían su propio sistema de indicar las graduaciones de los artilleros y los suboficiales en las bocamangas de la casaca.
El galón dorado ribeteado la bocamanga y los alamares, de la figura, indicaban la graduación de Primer Condestable, un sargento veterano.


miércoles, 6 de octubre de 2010

Uniformes Defensores del Sitio de Cádiz



13.000 soldados Españoles y unos 4.000 Anglo-Portugueses, participaron en el Sitio de Cádiz desde 1.810 a 1.812 (dos años y medio), frente a los 60.000 Franceses. Gracias a Laminas de Antonio Pereira Pacheco, llegan a nosotros la uniformología de las tropas que allí se reunieron, en el último bastión de territorio español.

Voluntarios Distinguidos de Línea: Casaca roja con vueltas de solapa y cuello verde, pantalón ajustado, zapatos negros y botadura, correajes blancos y sombrero con cabos de plata y plumero, corbatín negro y sable.
Milicias Urbanas: Casaca corta y calzón ajustado de color azul vueltas de solapa y cuello rojo. Corbatín negro, abotonadura amarilla. Sombrero redondo con plumero de lana, correaje y polainas blancas.
Infantería Ligera: Chaqueta y calzones ajustados de paño pardo con vuelta y cuello grana. Sombrero blanco con plumero rojo y verde. Correaje blanco, sable y polainas bajas.

Artilleros voluntarios: Casaca corta azul con vueltas, solapa y cuello grana. Calzón ajustado azul Polainas altas negras, sombrero de copa redondo.

Caballería: Botón grabado con el nombre del Rey. Casaca corta azul turquesa, solapa blanca que pueda abotonarse, cuello alto carmesí con un león bordado en amarillo la tropa y con hilo de oro los oficiales. Chaleco con mangas y faltriqueras color amarillo, con dos hileras de botones. Pantalón azul turquesa, vivos carmesí, con botones de arriba abajo. Capote azul turquesa con cuello carmesí, con sobremangas que las cubran. Sombrero de tres picos con galón de hilo para la tropa y de oro para los Oficiales con cordones, galoncillo en la presilla, escarapela y plumero. Mantilla y tapafunda azul turquesa. Botas enteras y flojas hasta la rodilla. Los trompetas llevaran la casaca corta encarnada.

Símbolos de Uniformes
La simbología de estos soldados y oficiales seguía siendo la misma que para otras tropas que se encontraban fuera de la ciudad de Cádiz.
- Flor de Lis: Fusileros de infantería.
- Granada: Granaderos de infantería.
- Corneta: Cazadores de infantería.
- Castillito: Ingenieros.
- León: Caballería de línea y ligera.
- Sable con Palma: Húsares.
- Sable con ramita de Laurel: Dragones.


Laminas de Antonio Pereira Pacheco. Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife

jueves, 20 de mayo de 2010

Los Uniformes del Estado Militar de España del Año 1.815

Es verdad que la Guerra de Independencia acaba con la firma de la Paz en París el 30 de mayo de 1.814, pero “Los Uniformes del Estado Militar de España del Año 1.815”, recoge a través de la única referencia oficial: “Estado Militar de España”, los uniformes con los que el ejército español luchó en los últimos años de la Guerra de la Independencia.

Hay que agradecer el trabajo a Antonio Manzano Lahoz y a Luis Grávalos González la realización del libro, editado por Aldaba Ediciones en 1.984. No solo nos ofrece 63 imágenes de los uniformes de la época, entre ejército de España y América. Además incluye imágenes de: banderas, estandartes, empleos, divisas, armamento individual, condecoraciones…

Otro capítulo interesante es el de las definiciones de términos que facilitan la posterior comprensión de las descripciones de los uniformes.

En definitiva otro libro recomendable para todos aquellos que curioseamos en esta época y su uniformología.

lunes, 15 de marzo de 2010

Sargento Sapeur du génie 1.807



No es hasta el 1.789 cuando se incorporan oficiales de ingenieros al Estado Mayor. Existieron 6 compañías de zapadores (sapeurs du génie). Estas compañías estaban incluidas en el cuerpo de artillería. En 1.793 el número de zapadores aumentó a 12 batallones, cada una de 8 compañías con 200 hombres. En 1.805 Napoleón tenía 5 batallones hasta que de 1.810 a 1.812 se añadieron tres más (compuestos por holandeses, italianos y españoles).
Para afrontar las arriesgadas labores de asalto de fortalezas y toma de posiciones altas defendidas por cañones, era necesario que la artillería atacante se desplegara, bajo fuego, en posiciones avanzadas. Se lograba cavando lo que los franceses llamaron “Sappe” (zapa), una técnica desarrollada por el más prestigioso ingeniero militar de su época, el Marqués de Vauban (nacido en 1633). Los sapeurs (zapadores) construían esta trinchera en ángulo de tal manera que quedara en desenfilada, es decir protegida del tiro enemigo. A medida que iban avanzando se construían posiciones desde las cuales se podía devolver fuego a las tropas defensoras. Los trabajos continuaban trazando una línea en zigzag hacia el bastión enemigo acercándose lo suficiente para poder suprimir su fuego y así comenzar la labor de minado de los muros defensivos. Los zapadores, por tanto, eran en su origen expertos en demoler y destruir los sistemas de fortificación.
El uniforme se componía de:
Chacó negro, escarapela tricolor, placa y carrilleras doradas, cordones y plumero rojo. Traje azul oscuro con solapas, cuello, bocamanga, patas de bocamanga negros y bordeados por un ribete rojo y botones dorados. Charreteras rojas. Vueltas rojas, con granadas azules sobre las vueltas rojas de los faldones y botones dorados. Chaqueta azul oscuro con botones dorados. Calzón azul oscuro. Polainas negras con botones dorados y zapatos negros.
Mochila marrón ribeteada de blanco. Abrigo enrollado azul y correas blancas. Cartuchera negra adornada de una granada dorada. Un gorro de cuartel, bajo la cartuchera, azul en con ribetes y bellota rojos.
Sable: vaina negra con el extremo dorado, puño y guardia doradas y dragonera roja. Funda de bayoneta marrón.

Figura modelada por Bruno Leibovitz. Montada y pintada por Juan Lozas

sábado, 30 de enero de 2010

Los “Grandes Hermanos” de las tropas francesas en España. Coraceros de la Guardia

Durante la guerra de la Primera Coalición, la caballería francesa solo contaba con un regimiento de coraceros heredado de la Guardia de Luis XVI. A partir de 1.801 una serie de decretos fueron convirtiendo la caballería pesada en regimientos de coraceros. Esta caballería pesada recibió los apelativos de “regimientos de acero” y los “grandes hermanos”. Sus cargas hacían temblar la tierra y resultaban arrolladoras. Su principal uso era lanzarlas contra las líneas enemigas para desbaratar la infantería, tomar la artillería (“clavarla”) o enfrentarse a la caballería. Sus trayectorias arrolladoras generaban impresionantes melés donde vencía el que más fuerza generaba en el impacto o mejor resistía el ímpetu del contrario.

El uniforme de los coraceros quedó definitivamente fijado en 1.805. Constaba de casco metálico adornado con una crin negra y una pluma roja, guerrera azul imperial con charreteras rojas, plateadas en el caso de los oficiales, y vueltas del color del regimiento, coraza metálica, pantalones blancos de cuero de gamo o cordero y botas altas de cuero negro.

La coraza estaba compuesta por dos piezas que se mantenían unidas mediante un cinturón de cuero ajustado, y por dos charreteras, también de cuero, decoradas con escamas. A lo largo de los bordes de las dos placas había un grueso ribete de cobre. Dos piezas de tela acolchada de color rojo y ribeteadas en blanco protegían la guerrera del rozamiento con la coraza.

Todos los regimientos utilizaban la misma coraza, no siendo así con los cascos dependiendo de cada regimiento los adornos de la cimera, su inclinación y la altura de la bomba. En el caso de los oficiales era muy similar que al de la tropa diferenciándose por el mayor esmero en su elaboración.

Los colores del cuello y las vueltas eran: rojo para los seis primeros regimientos, amarillo paja para los comprendidos entre el séptimo y el decimosegundo y granate para los dos últimos. Los botones estaban adornados con el número del regimiento.

El armamento original de los coraceros consistía en dos pistolas y un sable modelo año XI con la vaina metálica. La hoja recta tenía una longitud de 97 cm, con lo que la espada alcanzaba una longitud total de 120 cm. En 1.805 se intentó equiparlos con carabinas austriacas que rechazaron. En 1.812 recibieron un mosquetón y una bayoneta.

La bandolera era de cuero teñido de blanco. La cartuchera de cuero negro, adornada con una granada dorada.

En España sus acciones se iniciaron el mismo 2 de Mayo de 1.808, donde jinetes del 1er y 2º Regimientos provisionales de Coraceros franceses, entraron en Madrid por las puertas de Toledo y Atocha procedentes de Los Carabancheles, donde se encontraban emplazados a la espera de órdenes. Para enfrentarse a los madrileños, que salieron a su encuentro con la intención de entorpecer su paso, se vieron obligados a realizar más de una carga.

Las mujeres dejaban que el jinete se acercase de frente para que tras realizar un recorte hacia la mano libre de espada, hacerse con las riendas, propinar un tijeretazo en la barriga del jamelgo y provocar la caída del coracero. Desde el suelo parecían igualarse las diferencias.

También el salto por la espalda para incrustar la navaja en los huecos que las corazas dejaban descubiertos, demostraba la agilidad y valentía de los defensores de las puertas de la ciudad.

Tras su participación en la matanza de Madrid, el 1er Reg. Provisional de Coraceros marchó hacia Valladolid para proteger la línea de comunicaciones entre Castilla y Francia. Eso sí, acompañados por un importante contingente de Guardia Imperial.

El 2º Regimiento Provisional de Coraceros se dirigiría hacia Andalucía. Estos fueron los coraceros que participarían en la batalla de Bailén, y que sufrirían la primera derrota de un ejército francés en campo abierto, nada menos, que a manos del denostado y subestimado ejército español.

Los Regimientos Provisionales se componían de fuerzas pertenecientes a otros regimientos estables. Por ejemplo: el 2º Regimiento Provisional de Coraceros estaba compuesto por coraceros del 5º, del 9º, del 10º, del 11º y del 12º. Otro tanto sucedía con el 1er Regimiento.

Muchos otras fueron las participaciones de la caballería pesada durante la Guerra de Independencia, incluso proporcionarían a los Coraceros Españoles las corazas y armas necesarias para completar su propia unidad. Pero, este fue el inicio de la historia de este cuerpo de armas en su participación en la Guerra de Independencia, icono del poder napoleónico de la época. El propio Reding mostró a sus soldados corazas agujereadas para hacer desaparecer su leyenda de impenetrables.

La figura a caballo

Este regimiento fue creado en 1.653 siendo uno de los regimientos más antiguos de la caballería francesa. En 1725 paso a llamarse “stanislas-roi” y en 1737 cambio de nombre denominándose “royal – pologne”. Por ultimo en el año 1791 se llamo 5º Regimiento de caballería. En 1803 el regimiento adopto el nombre de coraceros siendo uno de los últimos en recibir dichas corazas. En 1805 tomaron parte en la batalla de Austerliz, en 1806 participaron en la campaña de Prusia y en 1807 se encontraron contra los rusos en Eylau perdiendo a su jefe de división el general D’ Hautpoul. En 1808 fueron mandados a España, regresando para formar parte de la Grande Armée en la invasión de Rusia en 1812, en 1813 lucharon en Leipzing y por ultimo en 1815 formaron parte de las desastrosas cargas contra los cuadros ingleses, siendo derrotados y disueltos.



domingo, 24 de enero de 2010

Los Húsares en la Guerra de Independencia 1.808-1.814


En el número 2 de la colección Guerreros y Batallas de la editorial Almena encontramos el título "Los Húsares Españoles en la Guerra de Independencia 1.800-1.814". Este libro editado en Madrid en el 2.000, recoge en 54 páginas y 8 láminas a color algunos de los húsares más significativos de esa época. Desde los húsares de María Luisa hasta los húsares de Almansa, pasando por los húsares de Iberia y de Espoz y Mina. Incluso aparecen los húsares de la Guardia Real de José I Bonaparte, que este ordenó organizar desde Vitoria y tras la derrota de Bailén, cuando se encontró con que las tropas españolas se habían unido al levantamiento popular.
Tanto los textos como las ilustraciones corren a cargo de Emilio Arredondo.


viernes, 15 de enero de 2010

"Dragones de la Emperatriz"


Otro de los personajes que aparece en “La Carga de los Mamelucos”, de Goya, es un Dragón de la Guardia.

Estos soldados, eran soldados de caballería ligera entrenados para combatir tanto a caballo como a pie. Estaban armados con un sable recto, una pistola y una carabina sobre la que se podía adaptar una bayoneta. Los modelos de estas armas variaban en función del regimiento y, en algunos casos, en lugar de carabina se utilizaba un mosquetón. Por lo general, en la mayoría de las unidades, la carabina era del modelo de 1.777, con una longitud de 141,7 cm. y un peso de 4,3 kg. Las pistolas, modelos de los años XIII y IX, medían 33 y 35 cm. respectivamente, pesaban 1,3 kg y eran del calibre 1,71. Todas las armas se utilizaban tanto a pie como a caballo, por lo que los dragones no se desprendían del sable para las operaciones a pie.

La actuación de los dragones fue muy discreta durante la primera parte de las guerras napoleónicas, y Napoleón estaba muy descontento con los oficiales del cuerpo. Consideraba que su afán por brillar, les había hecho diseñar una instrucción espectacular, pero que en el campo de batalla solo producían desorden. Sin embargo, el 8 de octubre de 1.805 los dragones ocuparon, casa por casa, la localidad de Wertingen, permitiendo la posterior ocupación de Augsbourg, y facilitaron las operaciones que condujeron finalmente a la victoria de Austerlitz, dos meses después.

El 15 de Abril de 1806 una orden imperial de Napoleón creaba el regimiento de Dragones de la Guardia Imperial, que pasaba a formar parte de su Guardia Imperial.

Fueron presentados en público por primera vez en la Plaza Carrousel, y la emperatriz quedó tan impresionada que decidió convertirse en la madrina del nuevo cuerpo. Su deseo seconvirtió en un regalo de Napoleón a Josefina, y por este motivo se denomina de forma no oficial, “Regimiento de Dragones de la Emperatriz”.

Este regimiento estaba orientado a ser un cuerpo de élite, formado en su mayoría por veteranos con al menos 6 años de servicio. Más tarde este requerimiento alcanzó los 10 años de servicio. También era necesario haber participado en al menos dos campañas, saber leer y escribir y medir al menos 173 centímetros. Jean Toussiaint Arrighi de Casanova fue su primer responsable y se encargó de organizar el regimiento y diseñar los uniformes. Entre otras cosas, se determinó que lo dragones debían montar caballos negros, aunque definitivamente fue imposible cumplir esta condición y únicamentedisponían de caballos negros algunas unidades. El resto solía montar caballos bayos o alazanes.

El regimiento estaba formado por 4 escuadrones, cada uno de ellos compuesto por 200 dragones y 50 vélites. Dirigidos por 60 oficiales. El 9 de diciembre de 1.813 se les añadió un escuadrón de éclaireurs (exploradores).

El elemento distintivo del uniforme de los dragones era un casco de cobre con cimera rematada en una borla negra y adornado con una crin de caballo, también negra. Esta crin tenía la función de proteger de los golpes del sable enemigo en la cabeza, enredándose en el mismo. En ocasiones podía existir una pluma lateral. La parte inferior del casco estaba recubierta con una banda de piel de foca, llamada turbante. La visera era de cuero. La guerrera era verde y el color del cuello, peto, vueltas y hombreras dependía del regimiento. También variaba en función del regimiento la posición de la solapa de los bolsillos de la guerrea, que podían ser verticales u horizontales.

En el caso de los oficiales la forrajera, adorno amarillo formado por una serie de cordones trenzados y sujetos por los extremos al hombro y al pecho de la guerrera, eran dorados.

Los pantalones eran de piel blanca calzando botas en el servicio a caballo. En el servicio a pie se cambiaban por polainas y se prescindía de los guantes; cosa que no sucedía con los oficiales. Otra de las diferencias para los oficiales era que no cargaban con mochila en el servicio a pie.

El uniforme de gala de los cornetas (a caballo) está formado por un casco con borla y crin blancas y pluma azul. La guerrera era blanca, con cuello, peto y vueltas azul celeste. Los pantalones y las botas son iguales al del resto de la tropa. El caballo era blanco por reglamento.

En el caso de los músicos a pie (ej.: trompeta), los colores de la guerrera se invertían, pasando a tomar como color de la guerrera el color del regimiento y el resto (cuello, peto, vueltas y hombreras) el verde.

La montura iba equipada con dos alforjas delanteras, una manta y un portamantas cuadrado, todos ellos verdes y ribeteados de amarillo para la tropa y dorado para los oficiales.

En el portamantas aparecí el número de regimiento. Todos los correajes del uniforme eran blancos, incluidos la correa de la carabina y los tirantes de la mochila. No ocurría así con los correajes de las monturas. El cabezal y la sujeción de la carabina al caballo eran de cuero negro; la silla marrón y la cincha y la acción de estribo blancas.
En España combatieron desde 1.808 hasta 1.810. Al ser una unidad de movimiento rápido y adiestrada también para desarrollar sus funciones a pie, fueron movilizadas en multitud de ocasiones durante el enfrentamiento.



Desde donde