Aunque nunca hubo más de 10.000 ingenieros en total, su profesionalidad causó gran impacto. Responsables de todas las obras de sitio y fortificaciones, no eran empleados de forma sistemática. Después de 1.809 cada Cuerpo tenía un batallón de sapeurs y una compañía de minadores, equipados con 35 carros que contenían 1.700 zapapicos, 170 picos de minadores, 1.700 palas, 680 hachas de tala, y una cantidad proporcionada de herramientas de mano y pertrechos de demolición. La calidad de su equipo era tan buena que en la Guerra de la Independencia los ingenieros británicos preferían usar herramientas capturadas a los franceses en lugar de las suyas.sábado, 28 de enero de 2012
Ingeniero de sitio con armadura
Aunque nunca hubo más de 10.000 ingenieros en total, su profesionalidad causó gran impacto. Responsables de todas las obras de sitio y fortificaciones, no eran empleados de forma sistemática. Después de 1.809 cada Cuerpo tenía un batallón de sapeurs y una compañía de minadores, equipados con 35 carros que contenían 1.700 zapapicos, 170 picos de minadores, 1.700 palas, 680 hachas de tala, y una cantidad proporcionada de herramientas de mano y pertrechos de demolición. La calidad de su equipo era tan buena que en la Guerra de la Independencia los ingenieros británicos preferían usar herramientas capturadas a los franceses en lugar de las suyas.sábado, 31 de diciembre de 2011
El uniforme de D. Pedro Velarde

Extrayendo de forma literal del libro “Uniformes Militares
Espanoles (1.808-1.814)” de Jose María
Bueno, editado en 1.982, rescatamos: “Esta figura es una reconstrucción con base en las
descripciones de los Estados Militares de 1.808 y en una casaca, perteneciente
al heroico capitán don Pedro Velarde, que se guarda en el Museo del Ejército de
Madrid.
Es interesante hacer notar que el cuello es vuelto y que
tiene, además de la bomba, un bordado al borde; la cartera es “a la walona” con 4 botones.”Al final me he decido por la propuesta que se hacía desde la propia figura, simplemente por gusto.
sábado, 24 de diciembre de 2011
XXX EXPOSICIÓN DE NAVIDAD
Un año más, la Asociación de Miniaturas de Dos de Mayo, expone en el Museo de la Ciudad de Madrid, del 13 de diciembre de 2.011 al 13 de enero de 2012 toda una colección de miniaturas militares. Sin embargo, este parece no ser un año más para esta asociación, 30 años no se cumplen todos los días. "30 años de exposiciones", pues es lo que recoge esta exposición. Otros aniversarios que se ven reflejados en la muestra: 300 años del Arma de Ingenieros, 200 años de la creación de la medalla de San Fernando, 100 años del cuerpo de Regulares y 25 años de la mujer en el ejército.
sábado, 19 de noviembre de 2011
jueves, 30 de diciembre de 2010
XXIX EXPOSICION DE NAVIDAD
jueves, 21 de octubre de 2010
Sargento, Brigadas de Artillería de Marina, 1.797
lunes, 7 de junio de 2010
Homenaje a Dionisio Álvarez Cueto en IMC 2.010

lunes, 15 de marzo de 2010
Sargento Sapeur du génie 1.807
sábado, 30 de enero de 2010
Los “Grandes Hermanos” de las tropas francesas en España. Coraceros de la Guardia
Durante la guerra de la Primera Coalición, la caballería francesa solo contaba con un regimiento de coraceros heredado de la Guardia de Luis XVI. A partir de 1.801 una serie de decretos fueron convirtiendo la caballería pesada en regimientos de coraceros. Esta caballería pesada recibió los apelativos de “regimientos de acero” y los “grandes hermanos”. Sus cargas hacían temblar la tierra y resultaban arrolladoras. Su principal uso era lanzarlas contra las líneas enemigas para desbaratar la infantería, tomar la artillería (“clavarla”) o enfrentarse a la caballería. Sus trayectorias arrolladoras generaban impresionantes melés donde vencía el que más fuerza generaba en el impacto o mejor resistía el ímpetu del contrario.
El uniforme de los coraceros quedó definitivamente fijado en 1.805. Constaba de casco metálico adornado con una crin negra y una pluma roja, guerrera azul imperial con charreteras rojas, plateadas en el caso de los oficiales, y vueltas del color del regimiento, coraza metálica, pantalones blancos de cuero de gamo o cordero y botas altas de cuero negro. 
La coraza estaba compuesta por dos piezas que se mantenían unidas mediante un cinturón de cuero ajustado, y por dos charreteras, también de cuero, decoradas con escamas. A lo largo de los bordes de las dos placas había un grueso ribete de cobre. Dos piezas de tela acolchada de color rojo y ribeteadas en blanco protegían la guerrera del rozamiento con la coraza.
Todos los regimientos utilizaban la misma coraza, no siendo así con los cascos dependiendo de cada regimiento los adornos de la cimera, su inclinación y la altura de la bomba. En el caso de los oficiales era muy similar que al de la tropa diferenciándose por el mayor esmero en su elaboración.
Los colores del cuello y las vueltas eran: rojo para los seis primeros regimientos, amarillo paja para los comprendidos entre el séptimo y el decimosegundo y granate para los dos últimos. Los botones estaban adornados con el número del regimiento.
El armamento original de los coraceros consistía en dos pistolas y un sable modelo año XI con la vaina metálica. La hoja recta tenía una longitud de 97 cm, con lo que la espada alcanzaba una longitud total de 120 cm. En 1.805 se intentó equiparlos con carabinas austriacas que rechazaron. En 1.812 recibieron un mosquetón y una bayoneta.
La bandolera era de cuero teñido de blanco. La cartuchera de cuero negro, adornada con una granada dorada.
En España sus acciones se iniciaron el mismo 2 de Mayo de 1.808, donde jinetes del 1er y 2º Regimientos provisionales de Coraceros franceses, entraron en Madrid por las puertas de Toledo y Atocha procedentes de Los Carabancheles, donde se encontraban emplazados a la espera de órdenes. Para enfrentarse a los madrileños, que salieron a su encuentro con la intención de entorpecer su paso, se vieron obligados a realizar más de una carga.
Las mujeres dejaban que el jinete se acercase de frente para que tras realizar un recorte hacia la mano libre de espada, hacerse con las riendas, propinar un tijeretazo en la barriga del jamelgo y provocar la caída del coracero. Desde el suelo parecían igualarse las diferencias.
También el salto por la espalda para incrustar la navaja en los huecos que las corazas dejaban descubiertos, demostraba la agilidad y valentía de los defensores de las puertas de la ciudad.
Tras su participación en la matanza de Madrid, el 1er Reg. Provisional de Coraceros marchó hacia Valladolid para proteger la línea de comunicaciones entre Castilla y Francia. Eso sí, acompañados por un importante contingente de Guardia Imperial.
El 2º Regimiento Provisional de Coraceros se dirigiría hacia Andalucía. Estos fueron los coraceros que participarían en la batalla de Bailén, y que sufrirían la primera derrota de un ejército francés en campo abierto, nada menos, que a manos del denostado y subestimado ejército español.
Los Regimientos Provisionales se componían de fuerzas pertenecientes a otros regimientos estables. Por ejemplo: el 2º Regimiento Provisional de Coraceros estaba compuesto por coraceros del 5º, del 9º, del 10º, del 11º y del 12º. Otro tanto sucedía con el 1er Regimiento. 
Muchos otras fueron las participaciones de la caballería pesada durante la Guerra de Independencia, incluso proporcionarían a los Coraceros Españoles las corazas y armas necesarias para completar su propia unidad. Pero, este fue el inicio de la historia de este cuerpo de armas en su participación en la Guerra de Independencia, icono del poder napoleónico de la época. El propio Reding mostró a sus soldados corazas agujereadas para hacer desaparecer su leyenda de impenetrables.
La figura a caballo
Este regimiento fue creado en 1.653 siendo uno de los regimientos más antiguos de la caballería francesa. En 1725 paso a llamarse “stanislas-roi” y en 1737 cambio de nombre denominándose “royal – pologne”. Por ultimo en el año 1791 se llamo 5º Regimiento de caballería. En 1803 el regimiento adopto el nombre de coraceros siendo uno de los últimos en recibir dichas corazas. En 1805 tomaron parte en la batalla de Austerliz, en 1806 participaron en la campaña de Prusia y en 1807 se encontraron contra los rusos en Eylau perdiendo a su jefe de división el general D’ Hautpoul. En 1808 fueron mandados a España, regresando para formar parte de la Grande Armée en la invasión de Rusia en 1812, en 1813 lucharon en Leipzing y por ultimo en 1815 formaron parte de las desastrosas cargas contra los cuadros ingleses, siendo derrotados y disueltos.
viernes, 15 de enero de 2010
"Dragones de la Emperatriz"
Estos soldados, eran soldados de caballería ligera entrenados para combatir tanto a caballo como a pie. Estaban armados con un sable recto, una pistola y una carabina sobre la que se podía adaptar una bayoneta. Los modelos de estas armas variaban en función del regimiento y, en algunos casos, en lugar de carabina se utilizaba un mosquetón. Por lo general, en la mayoría de las unidades, la carabina era del modelo de 1.777, con una longitud de 141,7 cm. y un peso de 4,3 kg. Las pistolas, modelos de los años XIII y IX, medían 33 y 35 cm. respectivamente, pesaban 1,3 kg y eran del calibre 1,71. Todas las armas se utilizaban tanto a pie como a caballo, por lo que los dragones no se desprendían del sable para las operaciones a pie.
La actuación de los dragones fue muy discreta durante la primera parte de las guerras napoleónicas, y Napoleón estaba muy descontento con los oficiales del cuerpo. Consideraba que su afán por brillar, les había hecho diseñar una instrucción espectacular, pero que en el campo de batalla solo producían desorden. Sin embargo, el 8 de octubre de 1.805 los dragones ocuparon, casa por casa, la localidad de Wertingen, permitiendo la posterior ocupación de Augsbourg, y facilitaron las operaciones que condujeron finalmente a la victoria de Austerlitz, dos meses después.
El 15 de Abril de 1806 una orden imperial de Napoleón creaba el regimiento de Dragones de la Guardia Imperial, que pasaba a formar parte de su Guardia Imperial.
Fueron presentados en público por primera vez en la Plaza Carrousel, y la emperatriz quedó tan impresionada que decidió convertirse en la madrina del nuevo cuerpo. Su deseo seconvirtió en un regalo de Napoleón a Josefina, y por este motivo se denomina de forma no oficial, “Regimiento de Dragones de la Emperatriz”.
Este regimiento estaba orientado a ser un cuerpo de élite, formado en su mayoría por veteranos con al menos 6 años de servicio. Más tarde este requerimiento alcanzó los 10 años de servicio. También era necesario haber participado en al menos dos campañas, saber leer y escribir y medir al menos 173 centímetros. Jean Toussiaint Arrighi de Casanova fue su primer responsable y se encargó de organizar el regimiento y diseñar los uniformes. Entre otras cosas, se determinó que lo dragones debían montar caballos negros, aunque definitivamente fue imposible cumplir esta condición y únicamentedisponían de caballos negros algunas unidades. El resto solía montar caballos bayos o alazanes.
El regimiento estaba formado por 4 escuadrones, cada uno de ellos compuesto por 200 dragones y 50 vélites. Dirigidos por 60 oficiales. El 9 de diciembre de 1.813 se les añadió un escuadrón de éclaireurs (exploradores).

El elemento distintivo del uniforme de los dragones era un casco de cobre con cimera rematada en una borla negra y adornado con una crin de caballo, también negra. Esta crin tenía la función de proteger de los golpes del sable enemigo en la cabeza, enredándose en el mismo. En ocasiones podía existir una pluma lateral. La parte inferior del casco estaba recubierta con una banda de piel de foca, llamada turbante. La visera era de cuero. La guerrera era verde y el color del cuello, peto, vueltas y hombreras dependía del regimiento. También variaba en función del regimiento la posición de la solapa de los bolsillos de la guerrea, que podían ser verticales u horizontales.

En el caso de los oficiales la forrajera, adorno amarillo formado por una serie de cordones trenzados y sujetos por los extremos al hombro y al pecho de la guerrera, eran dorados.
Los pantalones eran de piel blanca calzando botas en el servicio a caballo. En el servicio a pie se cambiaban por polainas y se prescindía de los guantes; cosa que no sucedía con los oficiales. Otra de las diferencias para los oficiales era que no cargaban con mochila en el servicio a pie.
El uniforme de gala de los cornetas (a caballo) está formado por un casco con borla y crin blancas y pluma azul. La guerrera era blanca, con cuello, peto y vueltas azul celeste. Los pantalones y las botas son iguales al del resto de la tropa. El caballo era blanco por reglamento.
En el caso de los músicos a pie (ej.: trompeta), los colores de la guerrera se invertían, pasando a tomar como color de la guerrera el color del regimiento y el resto (cuello, peto, vueltas y hombreras) el verde.
La montura iba equipada con dos alforjas delanteras, una manta y un portamantas cuadrado, todos ellos verdes y ribeteados de amarillo para la tropa y dorado para los oficiales.

viernes, 1 de enero de 2010
Tren de artillería (1.808-1.813)

finales de 1.807 y luego un tercero a principios de 1.813. Finalmente, el 6 de abril de 1.813 se añadió un segundo regimiento, estableciéndose sus efectivos en tres batallones de cuatro compañías.
La militarización de los conductores tuvo como resultado la utilización de la artillería de manera ofensiva. Ya no se dejaban los cañones en un extremo del campo de batalla y eran arrastrados por los artilleros hasta su posición definitiva.
Ahora eran llevados a su emplazamiento remolcados mediante un armón o avantrén tirado por caballos, mientras que los sirvientes de la pieza se desplazaban a pie. Este avantrén o armón era una estructura triangular de madera que incluía un par de ruedas unidas a una lanza de tiro.
A partir de octubre 1.808 los conductores de tren de artillería contaban con una chaqueta azul celeste de solapas cuadradas, faldones cortos o en punta y puños de pico o con vuelta, azules. El chaleco recto era gris oscuro hasta que a partir de 1.810 también fue azul celeste. Los pantalones de montar de cuero con una raya en blanco y guarniciones.
A principios de 1.807 se adoptó el chacó con galones de cuero negro y una placa romboidal de metal blanco con el número de batallón o un águila imperial sobre una peana.martes, 29 de diciembre de 2009
XXVII Exposición de Navidad de miniaturas militares


jueves, 24 de diciembre de 2009
Cañón de 8 libras y oficial de artillería
En este diorama el oficial de artillería ni si quiera ha cambiado de orientación su bicornio. Todavía lo mantiene en posición de columna, con lo que se quiere reflejar la situación de urgencia por la que está pasando.
Usa dos pistolas del modelo An XI, con llave de chispa a la francesa, caja entera de nogal y culata reforzada como armas. Algo también inusual y no reglamentario, pero muy útil para defenderse en una situación apurada, más si cabe si en frente podemos imaginar una carga de caballería. Su espada no es tampoco la reglamentaria de 1.806, sino la antigua espada del periodo Consular.
En cuanto a la pieza de a 8 es la pieza fundamental de la artillería francesa de línea, un arma funcional y muy robusta. Con un tubo de 2 metros de largo (79 pulgadas) y un peso de más de media tonelada (1.286 libras), obtenía un alcance de máximo tiro de 1,4 kms y un alcance eficaz de 730 metros, iban acompañadas de tres armones con 213 proyectiles por arma.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Artillería a Caballo de la Guardia

En el caso de los corneta el uniforme de gala estaba compuesto por un colbac blanco con pluma azul rematada en blanco y banderola roja, dolman y pantalones en azul celeste, como el uniforme. Los alamares del dolman y al pelliza son azules y dorados. El caballo es reglamentariamente blanco.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Artillería Francesa en España (II)
En 1776 Jean-Baptiste Vaquette de Gribeauval logró que se aprobara su reforma de la artillería francesa:
Lo primero que hizo fue dividir la Artillería francesa en cuatro categorías: de costa, de plaza, de asedio y de campaña. La Artillería de campaña fue su objetivo principal en cuanto a mejoras se refieren, estandarizando todo lo que tenía que ver con el Arma.
Redujo el número de cañones de campaña a sólo tres tipos: de 4, 8 y 12 libras. Los obuses, de tubo más corto, pensado para un tiro curvo, fueron también simplificados en dos modelos: 6 y 8 libras.

Además, las cureñas se mejoraron, con gualderas (piezas laterales verticales) sustancialmente aligeradas. Aún así, el cañón de campaña francés de 12 libras pesaba, completo, unas dos toneladas. Las ruedas aumentaron, pues, su diámetro para un mejor comportamiento en terreno irregular y los avantrenes se simplificaron y aligeraron. Además, redujo la longitud de las ánimas y el grosor de los tubos, ahorrando hasta la mitad de peso; aprovechó para ello las nuevas técnicas que permitían fundir los cañones como un bloque macizo en el que luego se vaciaba el ánima mediante una perforadora rotatoria, en lugar del fundido en hueco anterior.
Aunque en teoría esta medida reducía la carga de pólvora que podía emplearse, y por tanto el alcance efectivo, Gribeauval consiguió en la práctica aumentarlo mediante el empleo de balas perfectamente esféricas, mejor acabadas y calibradas. Asimismo, impuso el empleo de cargas de pólvora prefabricadas en cartuchos. Y sustituyó el sistema de cuñas por alzas de tornillo elevador en las cureñas, para apuntar con más precisión.
Gribeauval rediseñó, además, todos los vehículos indispensables en campaña (cureñas, avantrenes, armones, forjas de campaña, etc.) de acuerdo a un modelo básico, con sólo dos tamaños de ruedas intercambiables para todos y un rígido principio de intercambiabilidad de partes. El interior de los armones estaba compartimentado para los diferentes tipos de munición, junto con mechas, picos y palas, palancas, ruedas de repuesto, etcétera.
Hasta los últimos detalles fueron tenidos en cuenta para agilizar el servicio de los cañones. Se instala, por ejemplo, un pequeño cofre en la propia cureña, en el que cabían entre 9 y 18 cartuchos de bala para empleo inmediato. Esto permitía iniciar el fuego de artillería inmediatamente, sin esperar a que llegase el armón de municiones. Por último, se cambiaron también los tiros de caballos con nuevos sistemas de arneses que aumentaban el rendimiento pudiendo así reducir el número de animales por pieza, normalmente 6 caballos para una de a 8 libras.
Es en 1.800 cuando se militariza el tren de artillería, con lo que se independiza el tiro de los cañones del apoyo de civiles con los que había que negociar constantemente. En España no se introdujo hasta abril de 1813, ya hacia el final de la guerra contra Napoleón.
Las piezas de a 4 era el cañón más ligero de la potente artillería francesa, de la que Napoleón, antiguo oficial de artillería, estaba especialmente orgulloso. Esta pieza de 85mm de calibre, tenía una escuadra de seis artilleros. Los servidores seguían un proceso exacto para cargar, apuntar y disparar. Por esas fechas los cañones no tenían sistemas de amortiguación y era necesario emplazarlos de nuevo en batería después de cada disparo mediante cuerdas. Los pasos para disparar un cañón eran los siguientes:
Un servidor introducía una baqueta mojada en el ánima para apagar las partículas incandescentes dejadas por el último disparo.- Después, se colocaba una nueva carga con el atacador, se introducía el saquete de pólvora.
- Se cebaba.
- Se verificaba la puntería.
- Se acercaba el botafuego al oído del cañón y se disparaba.
La organización de la artillería era la más urgente del ejército napoleónico, debido a que requería mucho más tiempo para estar lista que todas las otras armas del ejército. Siempre es la artillería en todas las guerras la que sostiene la formación del ejército.
Napoleón le dijo en una ocasión al mariscal Davoult, en mayo de 1811: “Usted debe tener tanta artillería como su enemigo, sobre la base de cuatro piezas por cada 1.000 infantes y jinetes. A mejor infantería, mayor la necesidad de protegerla y apoyarla con buenas baterías. La mayor
parte de la artillería debe estar con las divisiones de infantería y caballería, la porción más pequeña es la reserva. Cada pieza debe tener 300 proyectiles, sin contar las cajas pequeñas.
Ese es el gasto normal para las batallas. He ordenado que sus fuerzas de artillería destinadas en España se integren con 5 divisiones y esta compuesta como sigue:

- Dos baterías de reserva, servidas por la artillería del fuerte, comprendiendo cada una dos obuses de gran alcance y seis cañones de 12 libras.
- Cinco baterías de artillería a caballo (una por división), una de cada dos de obuses y 4 piezas de seis libras.
- Cinco baterías de artillería de a pie, una de cada dos de obuses y seis piezas de 6 libras.
- Dos baterías de artillería de a caballo por los coraceros.
Si usted tiene sólo seis piezas por cada división, eso no es suficiente. Necesita una docena. Uno hace la guerra con artillería. Nunca olvide que en la guerra toda la artillería debe de estar con el ejército y no en el parque.”





